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El Arte Más Allá de Los Muros de Los Museos
Fuente: Revista Cambio

‘Extramuros’ cumple un año al aire. Este programa semanal de Señal Colombia ha mostrado el desarrollo del arte no solo en los grandes centros culturales del país sino también en lugares alejados de los grandes circuitos.
Por: Eduardo Arias
Las artes plásticas no son exclusivas de las grandes ciudades. En un país como Colombia es posible encontrar expresiones artísticas de gran valor en lugares muy diversos de la geografía. Mostrarlo es la apuesta de Extramuros, un programa de Señal Colombia que cumplió un año al aire y que forma parte de la franja cultural del canal, que también conforman espacios como Señal Literaria, Taxi rap, Enclave y Verso a verso, así como transmisiones especiales como la del Festival de Poesía de Medellín y de la programación teatral del Centro Nacional de las Artes Delia Zapata.
Extramuros lo creó y lo dirige el artista Salvador Arbeláez Jaramillo, documentalista, director que nació en Bogotá en 1993. Estudió Cine en la Escuela Nacional de Cine de Bogotá y en la Ecam (Escuela de Cine de la Comunidad de Madrid). Desde hace más de una década ha construido un archivo audiovisual muy rico sobre el panorama del arte contemporáneo en Colombia y en el mundo, y se ha dedicado a la tarea de acercar las artes plásticas al público amplio.
En Extramuros Arbeláez se ha esforzado por sacar el arte de los espacios tradicionales y llevarlo a las distintas regiones del país, a las calles y a la vida cotidiana, “con el propósito de democratizar el acceso a la cultura y generar encuentros a través de la creación artística”.
Lo ha hecho al retratar la obra de artistas locales e internacionales, a través de entrevistas y rodajes desde regiones como Amazonas, Atlántico, Antioquia o Valle del Cauca. Así, por Extramuros han pasado artistas como María Isabel Rueda, desde Puerto Colombia; Dagoberto Rodríguez y Glenda León, desde Madrid (España); Mario Arroyave y Darío Ortiz, desde Ciudad de México; Johan Samboni, desde Cali. Linda Ponguita, Mario Opazo, Clemencia Echeverri y Luz Ángela Lizarazo, desde Bogotá.
Como dice Arbeláez, en el último año Extramuros ha cumplido con la tarea de registrar, cuestionar, compilar y difundir el trabajo y el pensamiento de los artistas que hoy protagonizan la escena del arte contemporáneo nacional y mundial con sus proyectos e investigaciones.
“Gracias a la riqueza conceptual de los personajes retratados y sus creaciones artísticas, el talento y la preparación del equipo humano de producción del programa y las posibilidades que hoy nos brinda la tecnología, me atrevo a afirmar que es el proyecto audiovisual más integral y ambicioso que se haya realizado sobre artes plásticas y visuales por lo menos en las dos últimas décadas de la televisión colombiana”.

Agrega: “En cuanto al tratamiento y la dirección audiovisual Extramuros presenta una propuesta diferencial, donde el respeto por las imágenes y los sonidos que componen el producto ofrecen un resultado que invita a los espectadores a la contemplación y la reflexión, con la intención de que quienes entran al programa siendo uno, salgan de su recorrido por el mundo de estos personajes siendo otro, alguien más crítico, más empático, más creativo, más humano”. Destaca el aporte de su equipo de colaboradores, que integran Lorenzo de Zubiría, director de fotografía; Daniel Nassar y Daniel Castilla. sonido directo; Andrés Parra, asistente de dirección; María Paula Monroy, producción; Molo Díaz, música original y posproducción de audio; Eduardo Gómez, colorización, y Daniel Diaz, producción ejecutiva; también resalta el apoyo de Jorge Puche, jefe de programación del canal, y María Paula Fonseca, subgerente de televisión. de RTVC.
Arbeláez dice que este es un proyecto en el que, sin darse cuenta, él ha venido trabajando toda su vida. “Para rastrear su origen habría que remontarse a mi infancia y el contexto familiar en el que crecí, resaltando la influencia de dos personas que quisiera mencionar. El primero de ellos es mi padre, el poeta nadaísta Jotamario Arbeláez. Creo haber adquirido algo de sensibilidad en ese ambiente de bohemia y amor por el arte en todas sus expresiones que efervecía en mi casa durante mi niñez. Se recrea ese ambiente en algunos capítulos del programa como en los de Álvaro Barrios, Pedro Alcántara, Jim Amaral, Nadín Ospina y Kat. La otra persona que quisiera mencionar es mi tío materno y padrino de bautizo, Esteban Jaramillo, fundador de Galería La Cometa, lugar en donde pude empezar a desarrollar mis capacidades particulares para registrar el arte dentro de mis propuestas audiovisuales, realizando piezas para los medios digitales de la galería, lugar donde también aprendí sobre la faceta gerencial que debe tener cualquier proyecto cultural para alcanzar su concreción. Para Esteban y La Cometa eterna gratitud. Siguen y seguirán siendo aliados imprescindibles del proyecto”.
De gran importancia fue su experiencia que adquirió en otras instituciones que confiaron en su trabajo como el Museo de Arte Moderno de Bogotá, la galería Espacio Continuo, LGM, Elvira Moreno, El Museo, Sextante y NC , en las que acumuló un archivo robusto que servía de testigo de la evolución de muchos artistas en Colombia, artistas que luego han sido retratados en el programa. “Pero lo más importante para el caso, fue el olfato y la visión de Hollman Morris, quien siendo consciente de la necesidad de un espacio para el arte en la televisión pública me termina convocando para este proyecto que ya cumple un año de emisión”.
El nombre del programa lo escogió porque extramuros es una palabra que en las instituciones que se dedican al arte hace referencia a cuando un proyecto sale de las paredes de los museos o las galerías y pasa a ocupar el espacio público. “Siendo un canal de televisión pública la institución que promueve este proyecto, cuya misión es democratizar el acceso del arte a todas las regiones de Colombia, uniéndonos y derribando las barreras culturales y sociales que nos dividen, encontré en la palabra extramuros una metáfora adecuada para representar el espíritu del programa y una guía para tomar las decisiones narrativas y estéticas que componen el producto. Saliéndonos de los estudios de tv, de las galerías, de los museos y yéndonos a la calle, a la playa, al rio, a la montaña, la selva y desde esos lugares llegar al corazón de la audiencia”.

El programa pertenece a la franja nocturna del canal (se presenta los jueves a las nueve de la noche), en la que el mayor número de espectadores se ubica a partir de los 25 años en adelante. Pero el programa también se puede ver en la plataforma gratuita RTVC Play y a través del canal de YouTube de Señal Colombia, lo que lo pone al alcance de públicos más jóvenes. “Por otro lado, al haber recorrido diferentes regiones de Colombia creo tener mejores herramientas para llegarle a un público que habita en la ruralidad y no ha tenido las mismas posibilidades de acceso al arte que ha tenido la gente de la ciudad. Entonces gran parte de los esfuerzos son para conquistar esa audiencia”, comenta Arbeláez.
Para él ha sido “muy lindo ver y sentir cómo los artistas, las instituciones y el público se han apropiado del proyecto ya que lo que se está generando es un registro de toda una época que, gracias a llevar la marca oficial de Señal Colombia, toma gran trascendencia. Estoy seguro de que el tiempo irá incrementando el valor de este registro que actualmente estamos haciendo. Maravilloso habría sido que hace 100 o 50 años se hubiera contado con la posibilidad de tener un registro y conservarlo con los medios que nos brinda la tecnología de hoy. La comunidad del arte es consciente de eso y ha manifestado numerosas muestras de generosidad con este proyecto”.
Arbeláez agrega que el programa seguirá en su empeño por recorrer Colombia contrastando las diferentes visiones del arte manifiestas en este país. “Afortunadamente materia prima para continuar con el programa todavía hay demasiada”.
Con respecto al panorama de las artes plásticas en Colombia piensa que la gestión cultural vive un gran momento. En su concepto las iniciativas públicas y privadas han generado cada vez más espacios para la exhibición y el mercado del trabajo de los artistas nacionales. “Sin embargo, creo que esas iniciativas siguen estando muy centralizadas en las grandes ciudades y la falla sigue siendo que no se percibe una integración con los territorios periféricos. Espero que Extramuros esté aportando algo para que el arte cumpla su tarea de integrar y entendernos mejor como país integrado”.

