Prensa
David Manzur y sus 70 años de pintura llegan al cine
Fuente: Infobae
Con un corto documental, que se estrenó el 1 de marzo, en las salas de cine en Colombia, cierra la celebración de siete décadas de carrera del maestro. Infobae Colombia habló con su director para conocer cómo fue seguirle el ritmo a un hombre que, con más de 90 años sigue pintando todos los días
Por: Sergio Rodríguez Rey

David Manzur celebró, durante 2023, siete décadas de carrera, setenta años de pintura, de ires y venires, desde la pintura abstracta hasta una figuración rotunda en la que explora sus intereses plásticos, una inquietud por el tiempo y su paso, que se cuela en esos lienzos que evocan puestas en escena de ese teatro mitológico en el que trascurre la vida, una vida filtrada por el óxido que es la misma muerte.
Con un corto documental, que se estrenó el 1 de marzo, en las salas de cine en Colombia, cierra la celebración de siete décadas de carrera del maestro.
Infobae Colombia habló con su director para conocer cómo fue seguirle el ritmo a un hombre que, con más de 90 años sigue pintando todos los días
Usted dijo que la vitalidad de David Manzur es un milagro científico, ¿cómo fue trabajar con una persona tan viva a los 94 años y seguirle el ritmo durante todo un año para hacer un documental?
Supremamente gratificante, porque bueno, primero, ya conocíamos el arte del maestro Manzur, su destreza en la pintura, sus combinaciones de colores. Eso ya lo conocíamos y ya estábamos maravillados, pero cuando nos fuimos acercando y conociendo más a la persona, que al personaje pintor, que conocemos desde afuera, vemos, primero, una vitalidad impresionante, tanto intelectual, porque él siempre está investigando, siempre está leyendo, siempre está cacharreando, le encanta la fotografía, las cámaras, todo; como físicamente, porque no se deja ayudar de nadie, camina por todo lado, es un músculo… o sea, es impresionante ese cuerpo.
Creo que eso se debe en gran parte a la compañía de su gran amigo, compañero de vida y coprotagonista del documental, que es Felipe Achuri. En el documental van a ver cómo funcionan ellos dos; me gustaría definirlos como un mismo ser, un mismo corazón, una misma alma, pero en diferentes cuerpos.
¿Cómo es ese Manzur que no conocemos? ¿Cómo es enfrentarse a él y tratar de destruir el Manzur pintor, para ver a un Manzur más íntimo?
No, es de una sencillez, de un humor, de una memoria impresionante, de una ternura y una gratitud hacia todos los que le profesan su cariño y creo que está bien así, porque se ha deshecho de tanto falso elogio, o de tanto elogio, no ha caído en creerse los elogios que constantemente todo el mundo le tira. Sigue con su camino, con su sencillez, con sus búsquedas espirituales, intelectuales, culturales y se lo toma muy poco en serio, ese gran personaje que nos hemos inventado.
Él es una persona… es un gigante artista, pero es mejor persona debido a esa sencillez.Felipe Achury es uno de los principales artífices de que se realizara el documental

El documental es un registro de la celebración de los 70 años de carrera del maestro Manzur, durante todo 2023, ¿cómo fue seguirle el ritmo a este hombre incansable y lograr la intimidad que se siente en el documental?
¡Maravilloso! ¡Maravilloso! Ahí hay que agradecerle, sobre todo, al entusiasmo que le puso a Felipe Achuri a la película, que lo animó, lo entusiasmó, le propuso y que, gracias a Felipe, pues David accedió. Y nada lleno de una generosidad, de una ternura, de una inteligencia que sorprende, que sorprende.
Realmente, David Manzur no es un hombre que, así como le encanta conversar, no le encanta conversar de él. Le encanta conversar de los otros, investigar, preguntar por la familia, por los amigos, recordar tiempos remotos. Es una belleza. Realmente, la ternura de este señor me cautivó, me cautivo, me cautivo, y estaré en eterno agradecimiento, tanto con David como con Felipe. No por haber hecho la película, que es un motivo de orgullo gigante, para mí, sino por haberme brindado una amistad tan cercana, porque, realmente, me acogieron como un miembro de su familia.David Manzur en su estudio. Tomada catálogo galería Duque Arango.
Salvador, me imagino que el maestro Manzur ya vio el documental, ¿qué dijo al verlo? ¿Cómo fue esa conversación?
Me llamó, como me ha llamado siempre, que me llamaba tipo 12 de la noche, ellos son bien trasnochadores y, no, se conmovió, se conmovió. Le gustó mucho la música, le gustó mucho, ahí tiene unos vuelos de dron sobre Barichara, eso lo entusiasmo. Se compró unos drones, y está ahí, dándole al dron, el hombre. Realmente, es de una generosidad, respetando mi trabajo como creador, admirándolo. Cosa que a mí me hacía sonrojar, pero, no, definitivamente como persona, como artista, como ser humano, tanto él como Felipe, que te digo que son el mismo ser, que se complementan, son para mí unos miembros más de mi familia.
Nunca dejaré de estar agradecido por esta puerta que me brindaron, pero más por esta amistad que empezamos.
La obra de Manzur es inagotable, ha hecho de todo, ¿con cuál pieza se queda? ¿Qué pintura? ¿Qué dibujo?
Hay un cuadro que sale en el documental, que es de una serie sobre el arcángel san Jorge. El arcángel San Jorge mata al dragón para salvar a una doncella, y él pinta, en esa serie, un cuadro que se llama el sueño de doña Cecilia. Ahí está su madre, que había muerto hacía poco. Es una obra de los años noventa. Está Alejandro Obregón, que también había muerto hace poco, en un balcón de una calle de Neira (Caldas) y en primer plano, un caballero, pero como con una chaqueta como de rapero, matando a un dragón para salvar a la doncella. Al mismo tiempo hay una música que está ayudando, pero la música lo espanta. Esa obra es de una poética de impresionante, un manejo de color delicioso, creo que, para mí, es la obra cumbre de David Manzur: El sueño de doña Cecilia, con Alejandro Obregón.
